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Cómo ahorrar energía en invierno: claves para casas y oficinas sostenibles

El invierno trae consigo bajas temperaturas y, con ellas, un aumento en el consumo de energía. Adoptar hábitos y tecnologías que permitan un uso eficiente de los recursos es la clave para lograr un equilibrio.


Fotografía: Pexels
Fotografía: Pexels

Con la llegada del invierno, el consumo energético en casas, así como en espacios de trabajo se dispara. La calefacción, la iluminación prolongada y el uso constante de equipos eléctricos pueden impactar tanto en el bolsillo como en el medioambiente.


Sin embargo, existen estrategias sencillas y accesibles que ayudan a reducir el gasto energético sin perder bienestar, o el ambiente navideño.


Hogares más eficientes en invierno


En casa, el aislamiento térmico es un gran aliado. Revisar ventanas y puertas para evitar fugas de calor puede marcar una diferencia significativa. Instalar burletes, usar cortinas gruesas y aprovechar la luz natural durante el día son medidas simples que reducen la necesidad de calefacción artificial en contextos fríos.


Otra acción efectiva es programar la temperatura de los equipos de climatización. Mantenerla en torno a los 19–21 °C es suficiente para generar confort, al tiempo que evita consumos excesivos. Complementar con alfombras y textiles cálidos también ayuda a conservar la sensación térmica.


Oficinas conscientes con el consumo

Fotografía: Pexels
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En los espacios de trabajo, donde la iluminación y los equipos electrónicos son constantes, pequeños cambios logran grandes resultados.


Apostar por lámparas LED, apagar dispositivos en desuso y fomentar pausas al aire libre para aprovechar la luz natural son prácticas que benefician tanto a la eficiencia como al bienestar laboral.


La cultura organizacional también juega un papel clave. Cuando una oficina promueve el ahorro de energía como un valor compartido, los colaboradores adoptan hábitos más responsables: desde desconectar cargadores hasta regular colectivamente la temperatura de los sistemas de climatización.


Innovación y tecnología al servicio de la eficiencia


La automatización de sistemas es otra tendencia en crecimiento. Termostatos inteligentes, sensores de movimiento para luces y equipos de monitoreo de consumo permiten ajustar el uso de energía de manera precisa. Estas soluciones no solo reducen costos, sino que promueven espacios más sostenibles.


Beneficios que van más allá del ahorro


Fotografía: Pexels
Fotografía: Pexels

Ahorrar energía en invierno no significa únicamente reducir la factura de electricidad. Implica disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y avanzar hacia una relación más equilibrada con el entorno.


Pequeños gestos cotidianos como desconectar aparatos que no usemos, apagar las luces si no estamos en casa, o hacer un trayecto corto a pie en lugar de automóvil, tienen un impacto positivo tanto en la economía familiar como en la salud del planeta.


El ahorro energético en invierno es una oportunidad para transformar la manera en que habitamos y trabajamos nuestros espacios.


¿Qué acciones puedes implementar en tu casa o en tu oficina para reducir tu consumo de energía en invierno?

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